EM DEFESA DA PÁTRIA GRANDE E DE UM MUNDO MULTIPOLAR



O século XXI desnuda cada dia mais a crise do capitalismo e a perversidade neocolonial, com os EUA e seus agentes atuando ferozmente com o objetivo de dividir povos, confundir a classe trabalhadora e aprofundar a exploração, expropriação e colonização de nossos povos.

A repressão nos enfrenta com força, e conforme ela cresce, mais aumenta a resistência do poder popular contra as migalhas que recebe e contra o imperialismo, monopólio capitalista que esmaga o desenvolvimento de qualquer eixo ou bloco não alinhado aos interesses dos Estados Unidos.

Nesse sentido, o BRICS que foi fundado em 2009 em busca de um mundo multipolar, em respeito aos povos e à Pátria Grande e, estruturado para se contrapor ao poder dos EUA, que tem imposto sua cultura, valores, moeda e guerras, com o uso intenso das novas formas de guerras, o lawfair e as guerras híbridas e “revoluções” coloridas. Resultou no ressurgimento dos nazistas na Ucrânia e em outros países, que se sintetizam no apoio imperialista ao genocídio contra o povo palestino em Gaza.

A cúpula do BRICS reuniu 35 países em Kazan e mostrou a força crescente da Rússia, China, África do Sul e Índia no enfrentamento ao imperialismo estadunidense, que controla a ONU, o G20, a OEA e outros organismos internacionais. Neste encontro foi discutido sobre um acordo de grãos, uma nova perspectiva enérgica, solidificação do compromisso com o desenvolvimento de todo o sul Global, entre outros assuntos.

O Brasil, como membro fundador do BRICS, tendo a ex-presidenta Dilma como presidente do Banco de Desenvolvimento, além de sua importância regional, deveria ter sido força atuante para a construção da unidade e fortalecimento do BRICS no encontro em Kazan, mas o que vimos foi o contrário.

A Venezuela, acossada desde a eleição de Hugo Chávez, em 1998, teve seu ingresso no BRICS vetado pelo Brasil, uma atitude que atendeu diretamente os interesses estadunidenses.

Com a eleição de governos de centro-esquerda, o começo do século XXI, na América Latina e Caribe deu a primeira importante resposta com a criação da CELAC, iniciativa de Fidel Castro e Hugo Chávez.

Venezuela e Brasil são países fronteiriços, os quais têm mantido uma relação de profunda amizade e solidariedade. Durante a Covid 19, o presidente Maduro chegou a enviar oxigênio para salvar vidas em Manaus. Ao mesmo tempo que Bolsonaro e o grupo de Lima apoiavam o escuálido Guaidó, golpista inventado pela Casa Branca.

Quando a Rússia e China convidaram a Venezuela para entrar nos BRICS e tem o seu ingresso vetado pelo Brasil representou um duro golpe no sonho de Simón Bolívar, na construção da Pátria Grande, no fortalecimento da CELAC e uma tentativa de sabotar a construção da multipolaridade.

O governo brasileiro não correspondeu às vozes do povo brasileiro, nem das organizações internacionalistas e anti-imperialistas ao vetar o ingresso da Venezuela. O presidente Maduro foi reeleito em uma eleição limpa, transparente e legal, acompanhada por mais de 1 mil observadores de mais de 100 países. Respeitar a soberania venezuelana e de todos os povos é norma constitucional brasileira, a qual está sendo desrespeitada pelo governo do presidente Lula. O presidente brasileiro deveria exigir a queda da sanguinária Dina Boluarte e deixar de fornecer petróleo e comprar armas dos sionistas, no lugar de sabotar o BRICS e atacar a terra de Bolívar e Chávez.

O Comitê anti-imperialista general Abreu e Lima, em honra ao seu patrono, o pernambucano que combateu ao lado do Libertador, repudia a posição do governo brasileiro e reafirma a defesa do combate aos EUA e seus lacaios, da unidade e amizade entre os povos e da permanente vigilância às armadilhas do imperialismo, que segue implantando e impondo mentiras, golpes, guerras e a divisão entre os povos.

Venezuela é parte do mundo multipolar em construção pelo BRICS, assim como Brasil. Os governos passam, a luta dos povos pela justiça social, soberania e autodeterminação segue.

A pluralidade cultural, o respeito a dignidade humana e a soberania dos povos devem ser parte na luta para derrotar o neocolonialismo e suas novas roupagens usadas pelos EUA e governos subservientes.

A vitória virá somente através das mãos da classe trabalhadora, mas a mesma ainda está nos calcanhares em nossa América, e por isso se torna cada vez mais importante apoiar a unidade de luta entre os países do BRICS, que simboliza hoje um avanço na luta anti-imperialista, e ademais a adesão da Venezuela ao bloco, que representará a maior força oposta ao imperialismo nos próximos anos.

Todo nosso respeito e apoio à história e luta de nossos povos!

Nossa clareza é nossa bússola e nossa união, nossa força!

Viva à Pátria Grande!

Venceremos!

Brasília, 25 de outubro de 2024

Comitê anti-imperialista general Abreu e Lima





EN DEFENSA DE LA PATRIA GRANDE Y DE UN MUNDO MULTIPOLAR

El siglo XXI expone cada vez más la crisis del capitalismo y la perversidad neocolonial, con Estados Unidos y sus agentes actuando ferozmente con el objetivo de dividir a los pueblos, confundir a la clase trabajadora y profundizar la explotación, expropiación y colonización de nuestros pueblos.

La represión nos enfrenta con fuerza, y a medida que crece, aumenta la resistencia del poder popular contra las migajas que recibe y contra el imperialismo, monopolio capitalista que aplasta el desarrollo de cualquier eje o bloque no alineado con los intereses de Estados Unidos.

En este sentido, el BRICS, que nació en 2009 en busca de un mundo multipolar, con respeto a los pueblos y a la Patria Grande y estructurado para oponerse al poder de EE.UU., que ha impuesto su cultura, valores, moneda y guerras, con el uso intenso de nuevas formas de guerra, lawfair, híbridas y “revoluciones” de color. Resultó en el resurgimiento de los nazis en Ucrania y otros países, lo que se resume en el apoyo imperialista al genocidio contra el pueblo palestino en Gaza.

La cumbre de los BRICS reunió a 35 países en Kazán y mostró la creciente fuerza de Rusia, China, Sudáfrica e India para enfrentar al imperialismo estadounidense, que controla la ONU, el G20, la OEA y otras organizaciones internacionales. En este encuentro se discutió un acuerdo cerealero, una nueva perspectiva energética, solidificar el compromiso con el desarrollo de todo el Sur Global, entre otros temas.

Brasil, como miembro fundador de los BRICS, con la ex presidenta Dilma como presidenta del Banco de Desarrollo, además de su importancia regional, debería haber sido una fuerza activa para construir la unidad y fortalecer los BRICS en la reunión de Kazán, pero lo que Vi que era todo lo contrario.

Venezuela, acosada desde la elección de Hugo Chávez en 1998, vio su ingreso a los BRICS vetado por Brasil, una actitud que servía directamente a los intereses estadounidenses.

Con la elección de gobiernos de centro izquierda, el inicio del siglo XXI, en América Latina y el Caribe dio la primera respuesta importante con la creación de la CELAC, una iniciativa de Fidel Castro y Hugo Chávez.

Venezuela y Brasil son países fronterizos, que han mantenido una relación de profunda amistad y solidaridad. Durante el Covid-19, el presidente Maduro incluso envió oxígeno para salvar vidas en Manaos. Al mismo tiempo, Bolsonaro y el grupo de Lima apoyaron a escuálido Guaidó, un golpista inventado por la Casa Blanca.

Cuando Rusia y China invitaron a Venezuela a unirse a los BRICS y su ingreso fue vetado por Brasil, representó un duro golpe al sueño de Simón Bolívar, en la construcción de la Patria Grande, en el fortalecimiento de la CELAC y un intento de sabotear la construcción de la multipolaridad.

El gobierno brasileño no correspondió a las voces del pueblo brasileño, ni de las organizaciones internacionalistas y antiimperialistas al vetar el ingreso de Venezuela. El Presidente Maduro fue reelegido en unas elecciones limpias, transparentes y legales, seguidas por más de 1.000 observadores de más de 100 países. Respetar la soberanía venezolana y la de todos los pueblos es una norma constitucional brasileña, que está siendo irrespetada por el gobierno del presidente Lula. El presidente brasileño debería exigir la caída de la sanguinaria Dina Boluarte y dejar de suministrar petróleo y comprar armas a los sionistas, en lugar de sabotear a los BRICS y atacar la tierra de Bolívar y Chávez.

El Comité Antiimperialista General Abreu e Lima, en honor a su patrón, el pernambucano que luchó junto al Libertador, repudia la posición del gobierno brasileño y reafirma la defensa de la lucha contra los EE.UU. y sus lacayos, de la unidad y la amistad entre los pueblos y la vigilancia permanente contra las trampas del imperialismo, que sigue implementando e imponiendo mentiras, golpes de estado, guerras y divisiones entre los pueblos.

Venezuela es parte del mundo multipolar que están construyendo los BRICS, al igual que Brasil. Los gobiernos pasan, la lucha de los pueblos por la justicia social, la soberanía y la autodeterminación continúa.

La pluralidad cultural, el respeto por la dignidad humana y la soberanía de los pueblos deben ser parte de la lucha para derrotar al neocolonialismo y sus nuevas formas utilizadas por Estados Unidos y sus gobiernos serviles.

La victoria sólo llegará de la mano de la clase trabajadora, pero ésta sigue pisándole los talones en nuestra América, y por eso se vuelve cada vez más importante apoyar la unidad de lucha entre los países BRICS, que simboliza hoy un avance en la lucha antiimperialista, y además la adhesión de Venezuela al bloque, que representará la mayor fuerza de oposición al imperialismo en los próximos años.

¡Todo nuestro respeto y apoyo a la historia y lucha de nuestro pueblo!

¡Nuestra claridad es nuestra brújula y nuestra unidad, nuestra fuerza!

¡Viva la Patria Grande!

¡Venceremos!

Brasilia, 25 de octubre de 2024

Comité antiimperialista General Abreu e Lima

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